Dietas Macrobióticas
Abril 14, 2008 por Cuba Fans de macrobiotica
Se proponen un total de cinco dietas que utilizan como base principal a los cereales, principalmente integrales (50 al 60 % del volumen total), seguido por las verduras y hortalizas (30 al 40 %) y las leguminosas (8 al 10 %). Complementan el valor nutricional los aceites vegetales naturalmente procesados; las carnes blancas como el pescado, pollo, conejo o aves de caza; frutas; los frutos secos y semillas; algunos postres simples que son endulzados con miel de arroz o de cebada; productos de soya u otros cereales fermentados como el miso y el tamari; las algas marinas; y la sal marina integral. Como bebida principal se emplea el te bancha y como agua la de manantiales y de pozos. Los vinos y cervezas (elaborados con los principios macrobióticos) pueden acompañar a las proteínas de origen animal.
De forma general se realizan tres comidas en el día:
- Desayuno: compuesto por un cereal o dos, acompañado de gomasio (ajonjolí tostado triturado con sal marina integral en proporción variable), leche de arroz o cebada, café de cebada o te bancha. Si la condición del organismo lo permite se pueden incorporar los frutos secos y semillas (almendras, avellanas, castañas, ciruelas pasas, nueces, semillas de girasol, semillas de calabaza) y algunos dulces simples, en poca cantidad.
- Almuerzo y comida.
Tanto el almuerzo como la comida se realizan siguiendo un orden de consumo que va de los alimentos más yang (más contractivos, calientes y salados) a los más yin (más dilatantes, fríos, desabridos y eventualmente dulces), este orden favorece el proceso digestivo-absortivo.
Orden recomendado para el consumo de los alimentos:
- El plato de sopa de verduras, el cual puede contener también un cereal. Esta sopa se elabora con cinco tipos de verduras ligadas a las parejas de órganos y a las estaciones. Se enriquece su valor nutricional con las algas y el miso en el almuerzo y el tamari en la comida.
- El plato de cereales, que se conforma de un 50 % de arroz, principalmente integral, y un 50 % de otros cereales como el mijo, trigo, cebada, centeno, avena, trigo sarraceno o maíz.
- El plato de las verduras (de estación) cocinadas.
- El plato de las legumbres (azuki, garbanzos, lentejas, frijoles negros, frijoles colorados, frijoles bayos, judías, y otros). Su valor nutricional se enriquece con el empleo de las algas y el miso o el tamari.
- El plato de verduras crudas.
- Las frutas.
- Los dulces.
Cuando la condición permite el consumo de carnes este se hace en el horario del almuerzo en el lugar de las legumbres.
Se aconseja que las bebidas se consuman antes de comer o al finalizar, pero nunca durante las comidas.
De acuerdo a la Macrobiótica no todo se puede comer indiscriminadamente, incluso los vegetales deben ser bien analizados, ya que no todos ofrecen seguridad, algunos clásicamente conocidos y ampliamente consumidos pueden representar un peligro para la salud. El tomate es uno de los ejemplos, ya que es un alimento excesivamente acidificante y puede desequilibrar el Ph del medio interno, por lo cual no se aconseja su consumo. La berenjena se evalúa como un alimento tóxico, al igual que la espinaca, la cual se considera como una planta purificadora del ambiente y por lo tanto un reservorio de tóxicos y contaminantes ambientales. Otro vegetal que no se consume es la remolacha, por su alto contenido en carbohidratos de rápida absorción y por contener, además, un alto contenido de oxalatos, igual que la espinaca.
Los lácteos se consideran completamente inapropiados, son acidificantes y a pesar de tener un alto contenido en calcio poseen un efecto desmineralizante. El calcio se obtiene de otras fuentes alimentarias como por ejemplo del ajonjolí, de los frutos secos, de los vegetales, de los cereales y de los frijoles.
De acuerdo a la edad, sexo, actividad física, estado fisiológico y estado de salud se limita el consumo de algunos alimentos o se añaden a las dietas. De esta forma se han diseñado cinco tipos de dietas.













