Síntomas de alerta de la Diabetes - Centro Provincial de Atención y Educación al Diabético en Bauta en La Habana
Abril 29, 2008 por Cuba Fans de macrobiotica
Por: Fefita Gutierrez Ferrer
Fotos José Julián
Fuente: El Habanero del 23.04.2008
En La Habana, como en todo el país, existe un número considerable de personas que son diabéticos. Razones por las cuales visitamos el Centro Provincial de Atención y Educación al Diabético, en Bauta, donde dialogamos con directivos, especialistas y pacientes sobre esta patología y el Proyecto de la Dieta Macrobiótica que, en coordinación con el Instituto de Investigaciones Científicas, Carlos J. Finlay, viene aplicándose en dicha institución.
“Como Centro de Atención y Educación al Diabético -único de la provincia- comenzamos en septiembre de 2006. Precisamente, atender y educar al paciente es nuestro objeto social. Pero el Proyecto de la Alimentación Macrobiótica empezó en enero de este año”, explicó el doctor Eduardo Rodríguez Sotelo, director de la unidad asistencial.
“Existen varios tipos de Diabetes. Las más frecuentes son la Mellitus tipo I: El páncreas deja de producir la insulina necesaria (Insulinodependiente). Aún más frecuente, la tipo II (no insulinodependiente). En este caso el páncreas no produce la cantidad de insulina requerida o la que segrega no es bien asimilada. Por lo general aparece después de los 30 años y más frecuentemente en la adolescencia, y la etapa gestacional.
“Laboramos de ocho de la mañana a cuatro de la tarde. Si las condiciones lo permiten, próximamente, aplicaremos el plan de internamiento para mejor control y educación de los pacientes.
“Brindamos servicios de asistencia médica, enfermería,electrocardiograma, podología, interconsultas de Angiología, Cardiología y laboratorio clínico. Dentro de este el perfil glicérico (análisis de glicemia que se hace en ayuna y dos horas después del desayuno y el almuerzo). “Aún no estamos prestando el de Oftalmología –aunque existe el equipo de tecnología avanzada que, como parte de las obras impulsadas en Salud Pública por la Batalla de Ideas, nos fue entregado.
“Hemos avanzado, pero no estamos satisfechos. Nos quedan cosas por perfeccionar y hacer. Por ejemplo, culminar la remodelación de los dormitorios, lograr mayor suministro de vegetales y hortalizas, y resolver las afectaciones con el transporte público hasta lograr que tanto camionetas como el nuevo metrobus Artemisa-Lido paren oficialmente frente al Hospital, en virtud de que los pacientes no tengan que bajarse en Bauta y luego caminar alrededor de dos kilómetros hasta aquí para recibir atención.
“Atendemos a personas de toda la provincia que deben traer una remisión del médico de su área de salud. Una vez aquí, se les da asistencia, pasan a la consulta de clasificación y, posteriormente, se captan para el Proyecto.
“Como le dije, el Proyecto de la Dieta Macrobiótica como tal, comenzó en enero con 50 pacientes en grupos de 25 cada uno. Recientemente comenzó el tercer grupo, con los cuales suman 75 incorporados al mismo.
“Esta es una propuesta de alimentación sana y segura gracias al amor, dedicación y entrega incondicional de la doctora Carmen Porrata Maury, en coordinación con otros especialistas, científicos e investigadores del Instituto, ya se aprecian resultados satisfactorios.
Pacientes diabéticos opinan
Orelve Guerra López, de Caimito, ha sido uno de los casos más complejos que recibió este centro. Hipertenso severo y diabético descompensado, situación que le provocó un infarto cerebral que le afectó el nervio óptico del ojo izquierdo y la pierna derecha. “Llegué al centro con la glicemia en 23. Caminaba con torpeza. Después del tratamiento macrobiótico he ganado mucho en calidad de vida. Hago ejercicios, deambulo mejor. Y logré más estabilidad en la presión arterial. Mantengo el azúcar en 3,5. Aquí no solo recibes atención médica, sino también educación para afrontar la enfermedad con calidad de vida”, aseveró Orelve.
“Debuté como diabética a los 36 años. Era insulinodependiente. Me afectó mucho la
vista. Vivía con dolores en las piernas y la cadera. Apenas podía caminar. Llegué con la glicemia en 18. Me incorporé al Proyecto Macrobiótico el 15 de enero de este año. Una semana después de iniciada la dieta, me bajó notablemente el azúcar. Logré bajar de 200 a 191 libras. Actualmente camino hasta 20 cuadras. Todo el personal que labora aquí está preparado. Nos tratan muy bien. Aunque confrontamos dificultades con el transporte, vengo en lo que puedo. Si falto pierdo el ciclo. El que tenga ansias de vivir con mayor calidad de vida, que venga a este centro. No se paga nada por esa atención.”, expresó América Perdomo Borges, paciente bautense de 66 años de edad. De ellos 27 con Diabetes.
¡Esto es una verdadera maravilla! Vine a buscar salud. Llegué aquí con el azúcar por las nubes (en 17,9), además de infartado, con una cardiopatía izquémica. A partir del tratamiento dietético de la Macrobiótica y los ejercicios he mejorado increíblemente. También aprendí a consumir comidas sanas y seguras”, afirmó el paciente Domingo Mendieta Díaz, también bautense, de 63 años de edad.
“Soy monorrenal. Producto de una infección perdí un riñón, situación que me convirtió en diabética. Estaba descompensada. Me inyectaba 17 unidades de Insulina y tomaba dos tabletas de Glibenclamida al día. Con la dieta macrobiótica, más los ejercicios de respiración y automasaje he mejorado mucho. Me siento bien. Soy feliz. Créame, vale pasar por aquí”, aseguró Ana María Ortega Machín, de Bauta.
Cualquier persona en mayor o menor medida corre el riesgo de ser diabética. Ante los síntomas de alerta, acuda al médico. La clave preventiva radica en saber llevar una vida más sana. Cuidar la Naturaleza y su entorno significa cuidar nuestra salud. Alimentémonos para vivir y no vivamos para comer. Oportunidad para evitar hábitos nocivos y promover, también en nuestra familia, los más saludables.













